Lenguaje

EL IMPACTO DE UN LENGUAJE DE FE

julio 29 del 2020 

EL IMPACTO DE UN LENGUAJE DE FE



“Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de Él decían...” 

PASAJE COMPLEMENTARIO

¡Qué gran impacto produce en la vida del ser humano, la Palabra de Dios! Es la voz que quita toda dureza y convierte la incredulidad. Es la medicina que alivia todo dolor y sana toda herida. Es la promesa segura que calma la angustia y devuelve la paz.

Esto fue lo que experimentaron los discípulos de Emaus, cuando se dispusieron, en medio de su tristeza y desaliento, a que Jesús les hablara y les recordara las reconfortantes verdades consignadas para nuestro bienestar y felicidad, en la Palabra de Dios.

Fue tan grande el impacto, tan profundo el consuelo, que los discípulos rogaron a aquel hombre que les hablaba con tanta autoridad y poder, y a quien aún no habían reconocido como su Maestro, a que se quedara con ellos unas cuantas horas más, un instante más era invaluable al lado de aquel hombre extraordinario; pues sus corazones estaban destrozados por el dolor de ya no tener a su maestro con ellos.

También la Palabra de Dios sigue siendo hoy el único tratamiento contra la angustia, la tristeza, la desesperanza. Fue cuando los discípulos escucharon la voz de Dios, que renació su fe y tuvo vida nuevamente la esperanza. Fue también ese lenguaje de bendición al partir el pan, que hizo que los ojos de los discípulos fueran abiertos y reconocieran a Jesús. Es el lenguaje celestial el que produce ardor en los corazones y abre los ojos a la fe.

Es su Palabra la que nos impulsa a no conformarnos con la derrota, a levantarnos para actuar, para seguir adelante, para llevar ánimo y esperanza a donde quiera que vayamos, para impregnar de bendición todo aquello que esté a nuestro alrededor.

Es el momento para que, volviendo nuestro corazón a Dios y nuestros oídos a la revelación de su Palabra, tomemos aliento, empuñemos el arado, corramos con gozo la carrera que tenemos por delante y empecemos a hablar solamente un lenguaje de bendición.

HABLEMOS CON DIOS

“Gracias Amado Padre por regalarnos un nuevo día, porque tu Palabra siempre está disponible para nosotros, tus promesas, enseñanzas e incluso, tus exhortaciones nos han convertido en personas que trascienden. Gracias por la cirugía de amor que haces a través de tu Palabra en nuestros corazones. Te pedimos que nos enseñes a amarla, a comunicarla con fidelidad para llevar a muchas personas a la vida abundante y verdadera que Tú das. Es Tu Palabra la que nos impulsa a levantarnos para actuar, para seguir adelante, para llevar ánimo y esperanza a donde quiera que vayamos y solamente cuando te abrimos las puertas de nuestra intimidad y te invitamos a quedarte, entendemos tu lenguaje celestial, y nos permites abrir nuestros ojos a la fe” Amén.

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