Lenguaje

AMOROSA PROTECCIÓN DE DIOS

 Enero 28 del 2021 


AMOROSA PROTECCIÓN DE DIOS

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”. (Isaías 43:2)



PASAJE COMPLEMENTARIO: Salmo 116:1-19


No siempre puede uno ahogarse en agua. Muchos se ahogan en momentos de tribulación, de escasez, de dolor, y de muchas otras circunstancias; otros en cambio, encuentran en todo aquello la oportunidad para desarrollar su fe, y adquirir fortaleza ante las avalanchas de la vida.


Esta hermosa promesa de Dios es para dejarla penetrar en nuestro corazón. Luego, debemos andar y vivir con ella todos nuestros días. No nos dejemos ahogar en las dificultades. Dios, todo lo ha hecho ya por y para nosotros. Al darnos su Salvación, nos lo ha dado todo: Nos ha puesto nombre, somos de gran estima a sus ojos, y su amor sobre nosotros es incondicional.


Recordemos que cuando pasemos por las aguas o por el fuego, es cuando más cerca estamos de Él; quitemos de nuestro corazón la zozobra que viene cuando nos sentimos desamparados, abandonados y abatidos.


El Señor es el único que puede protegernos. Dudar e ir tras otros caminos, sólo aumentará nuestra incertidumbre. Ya hemos comprobado que no hay más respuesta para el hombre, sino la que ofrece Dios. Dejemos hoy en la presencia de Dios todas las cargas, angustias y adversidades.


Dejemos la duda y el temor, permitiendo que sea Él quien nos proteja y nos dé su paz, que sobrepasa todo entendimiento, inundando nuestro ser. Cuando empezamos a sentirnos espiritualmente pobres, es hora de pedir, buscar y llamar. La forma es la oración. No dejemos que pase otro día, sin tener la certeza en nuestro corazón, que Él nos está llevando por sus caminos.


HABLEMOS CON DIOS


“Padre de la gloria, gracias por permitirnos estar nuevamente de rodillas ante Ti y esperaremos Tu amorosa protección, hoy entendemos que nos amas, que por más situaciones difíciles que experimentemos, Tú siempre estarás con nosotros. Entendemos que todo está en Tus manos y para hacernos personas victoriosas y valientes Tú permites algunas dificultades en nuestras vidas. Gracias por protegernos cada día y permitir que en nuestras vidas se cumplan tus grandes y maravillosos propósitos. Te amamos porque has oído nuestra voz y súplicas; porque ha inclinado a nosotros tu oído. Clemente, justo y misericordioso eres Tú, que guardas a los sencillos; estábamos postrados, y Tu nos salvaste. Tú has librado nuestra alma de la muerte, los ojos de lágrimas, y los pies de resbalar; por tanto, te invocaremos en todos nuestros días. Amén.  


Reenvíelo a quienes usted cree que necesita este mensaje, se lo agradecerá.