Enero 6 del 2021
CONFIANDO EN DIOS SIEMPRE
“Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos” (Isaías 26:4)
PASAJE COMPL
EMENTARIO: Lucas 12:22-34
¡Qué hermosa promesa que nos lleva a encontrar en Dios la paz que todos necesitamos! Aunque seamos frágiles e impotentes y existan innumerables situaciones que nos llenan de temor y preocupación, qué maravilloso saber esta verdad que apacigua nuestro espíritu, sosiega nuestra alma y descansa aún nuestro cuerpo. Además, esta paz no sólo nos permitirá descansar de nuestros afanes y ansiedades, sino que también nos dará el valor y el coraje necesario para enfrentar y salir victoriosos de todos los problemas y desafíos de la vida.
En el Manual de la Vida, La Biblia, encontramos con mucha frecuencia recomendaciones que nos llevan a considerar, revisar y corregir todas aquellas actitudes que atentan contra nuestra vida. Una de ellas es dejarnos llevar por la ansiedad y no recurrir a la poderosa herramienta de la oración, tal como nos dice Filipenses 4:6-8: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”.
Si reflexionamos en lo que dice este pasaje, podemos concluir lo siguiente:
• No preocuparse por nada.
• En lugar de preocuparnos, oremos.
• Pidámosle a Dios lo que necesitamos.
• Seamos agradecidos.
• Descansemos en el Señor que nos da su paz.
• Pensemos en lo grande y maravilloso que es el Señor.
• Y alabémoslo por todo lo que Él hace por nosotros.
Decidamos confiar de esta manera en Dios y veremos que ninguna situación por grande y dura que sea, si tenemos fe en Él, podrá afligirnos, porque Dios es nuestra fortaleza y nuestro escudo. Nada podrá oponerse entre Dios y nosotros para que logremos ser felices y victoriosos.
HABLEMOS CON DIOS:
“Gracias Padre amado por este nuevo día, por enseñarnos a confiar en Ti y en tu palabra; estamos seguro de que en tu nombre podemos hacerlo, porque Tú eres la fortaleza de los siglos; hoy te rogamos que nos ayudes a descansar en Ti, apropiándonos de las maravillosas promesas que nos has dado. Mi Señor, te damos muchas gracias por Tu gran ayuda y misericordia. Espíritu de Dios te pedimos que nos guardes de tener un corazón incrédulo, te pedimos perdón por todas nuestras palabras, pensamientos y las acciones que hemos hecho sin tu guía y bendición, por esas herencias de odio y rencor, que aún existen en nuestras vidas, llénanos de Tu gracia, Te rogamos que realices Tus milagros en nuestras vidas, porque Tú cumplirás tus propósitos en nuestras vidas y sabemos que ninguna situación por grande y dura que sea, si tenemos fe en Ti, podrá afligirnos, Tu eres nuestra fortaleza, nuestro escudo, nuestro camino, confiamos en Ti y sabemos que Tú harás, más de lo que podamos imaginar, porque confiamos en Ti” Amén.
Reenvíelo a quienes usted cree que necesita este mensaje, se lo agradecerá.
