Enero 16 del 2021
NADA NOS HARÁ FALTA
“Temed a Jehová, vosotros sus santos, pues nada falta a los que le temen. Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien” (Salmo 34:9-10)
PASAJE COMPLEMENTARIO: Mateo 6:25-34
Dios ha prometido suplir nuestras necesidades y recompensar la obra de nuestras manos. La palabra de Dios nos enseña que no debemos afanarnos por las añadiduras, pues es tarea suya proveer a aquellos que confían y se acogen a su amor, y a los que buscan como máxima prioridad su bendición.
Temer a Dios es amarle y reverenciarle, dándole el primer lugar en nuestra vida; es buscar hacer su voluntad y no la nuestra, utilizar sus métodos y no los nuestros.
Dios ha establecido principios de prosperidad para todos los hombres. Si tenemos la suficiente fe para acercarnos a Él y aplicar esos principios a nuestra vida, haciéndolos parte de nuestro ser, de nuestro actuar diario, entonces no tendremos falta de ningún bien. Veamos algunos de estos principios:
-La comunión con Dios a través de la oración y una vida de estudio diario de la Biblia y obediencia a sus principios, nos asegura prosperidad.
-Vida de limpieza y santidad, pues Dios ama y recompensa la rectitud.
-Vida de amor y honra a los padres para ver largos y buenos días.
-Vida de administración y fructificación, pues al que sabe ser fiel en lo poco, sobre mucho lo pondrá el Señor.
-Vida de generosidad y amor por los demás, pues la mano que se extiende para dar, Dios la llena para que pueda dar más.
-Vida familiar armoniosa y productiva, pues Dios bendice al que sabe mantener en paz su propia casa y al que provee primeramente para los suyos.
-Vida de amor por Jerusalén, identificándonos con lo que Dios tanto amo, la tierra que Él ha hecho el sitio de su morada.
-Tener una visión adecuada del trabajo como la honrosa responsabilidad que Dios ha dado al hombre para que se desarrolle, genere recursos para su sostenimiento y el de su familia, y tenga la oportunidad de colocar sus habilidades al servicio de otros.
HABLEMOS CON DIOS:
“Señor gracias por este nuevo día en nuestras vidas, te damos muchas gracias por esta maravillosa palabra de confianza y de consuelo que nos das. Gracias porque entendemos tu preciosa bendición que nos provee de todo lo necesario, a tal punto que podemos afirmar: “Nada nos hará falta”, te rogamos que siempre andemos en temor reverente delante de Ti y vivamos para agradarte, y de esta manera disfrutar siempre de tu provisión, Tú Padre Dios que está en el cielo, sabe lo que necesitamos y nos lo dará a su tiempo todo lo que necesitamos.” Amén
Reenvíelo a quienes usted cree que necesita este mensaje, se lo agradecerá.
