marzo 23 del 2021
PREPARADOS PARA LA PRUEBA
“En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de Él” (Eclesiastés 7:14)
PASAJE COMPLEMENTARIO: Santiago 4:7-16
Ningún ser humano es inmune al padecimiento o a la prueba, pues esta es la manera como cada uno de nosotros es formado en el carácter santo, fervoroso, tenaz, fiel y perseverante de Cristo. Sin embargo, este aprendizaje se da cuando reaccionamos adecuadamente frente a la adversidad. Para esto, debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:
-Reconocer que detrás de cada obstáculo, de cada situación aparentemente difícil, vamos a encontrar siempre una puerta abierta, de tal modo que ese aparente final que vislumbrábamos, no era más que una curva en el camino; que no debimos desesperarnos, pues siempre, la peor situación de nuestra vida contiene las semillas de las cosas grandes y excelentes que anhelamos.
-Siempre tengamos presente que las pruebas fortalecen el carácter de Cristo en nuestra vida, y que si, cultivamos una permanente comunión con Dios y su palabra, estaremos plenamente capacitados para enfrentar las diversas pruebas con gozo, confiados en la victoria, con la absoluta seguridad de que ya Él, ha vencido al mundo.
-Pidamos al Señor paz y fortaleza para esperar con fe y paciencia, de la manera como hace el labrador con su precioso fruto, siendo entretanto sustentados por las inquebrantables promesas de su compasión y misericordia.
-Contrarrestar el sufrimiento con la oración. Ella nos traerá de parte del Señor, la respuesta precisa a cada necesidad: Si enfermedad, entonces nos traerá salud; si angustia, paz; si culpa, perdón; si discordia, reconciliación.
Poner esto en práctica nos permite adquirir fortaleza en los tiempos de angustia, hasta ver cumplidos los planes de bien y de paz para con nosotros.
¿Anhelamos evidenciar la paz de Dios en medio de la tormenta? La invitación es a orar.
HABLEMOS CON DIOS
“Señor gracias por regalarnos un nuevo día en Tu presencia, por estar de rodillas delante de Ti y poder disfrutarte. ¡Qué hermoso es encontrarnos con Tus promesas como estas, que nos llevan a fortalecernos en la fe; ¡hoy creemos que en medio de cualquier tormenta veremos salir el arco iris de tu bendición, solo tu poder nos alimenta! Gracias Señor. que nos llevan a fortalecernos en nuestra fe! Tu eres nuestro Padre Amado, somos bienaventurados porque te tenemos, Tu extiendes tu misericordia, oraremos y esperaremos con fe y paciencia que Tu Santo Espíritu nos sustente y guarde”. Amén
Reenvíelo a quienes usted cree que necesita este mensaje, se lo agradecerá.