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_“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”_
Gálatas 5:22-23
Es una lucha diaria, la lucha por el dominio propio. El dominio propio es pensar antes de actuar y considerar seriamente los posibles resultados que tendremos al respecto. Lo que hagamos, lo que vemos, dónde vamos, con quien, dónde gastamos nuestro dinero. Todo eso que consideramos importante en nuestra vida ¿Encaja con quiénes somos? Debemos saber que ejercitar el dominio propio siempre ha de ser agradable delante de Dios y es algo que nos bendice a todos.
_“Como ciudad derribada y sin muro Es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.”_
Proverbios 25:28
La defensa de una ciudad en los tiempos antiguos no era un asunto de simple seguridad, sino que, era un asunto de vida o muerte.
Nuestra vida se convierte en una ciudad sin muros, cuando no tenemos dominio propio, cuando no tenemos control de nosotros mismos a saber:
1. Cuando no sabemos callar. Proverbios 17:28
2. Cuando no sabemos decir No. Santiago 5:12
3. Cuando somos intemperantes. Proverbios 23:21
4. Cuando nos rendimos al placer. 2ª Timoteo 2:22, 1ª Corintios 6:18
_“Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.”_
1ª Corintios 9:26-27
Queda claro que la causa de perder nuestro dominio, jamás serán las circunstancias ni las demás personas, si no, nuestro propio corazón, de manera que será, golpeando nuestro propio cuerpo, y sometiéndolo a servidumbre, que lograremos tener dominio sobre la volatilidad de nuestro carácter, la ligereza de nuestras palabras y lo voluble de nuestro ánimo.
Debemos mantener nuestro enfoque para llegar a la meta, fomentando hábitos sanos, ejercitando las disciplinas espirituales como la oración, la lectura y la meditación de la Palabra de Dios; debemos aprender a controlar nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestros sentidos; es decir, lo que vemos, hablamos y oímos. Debemos guardar nuestro corazón, administrar bien nuestro tiempo, nuestros recursos, nuestras relaciones.
*ORACIÓN*
Señor, Gracias por darnos un espíritu de poder, de amor y de dominio propio, que nuestra mente sea clara, alerta, brillante, inteligente, estable, en paz y despejada, que no haya confusión, ofuscación y ningún pensamiento desequilibrado, disperso, desorganizado o negativo. Oramos para que nuestra mente no esté llena de pensamientos complejos o confusos. Sino de claridad, que podamos enfocarnos correctamente en todo momento.
*PROMESA*
_“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”_
2ª Timoteo 1:7
https://youtu.be/PqQYDviADeo
https://youtu.be/_FR2ujR5k3s