_“Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”_
Juan 10:10b
Jesucristo vino a ofrecernos una vida abundante, una vida con propósito, una vida con sentido y felicidad, una vida dinámica privada, una vida que vale la pena vivir, que está al alcance de todo creyente, solo debemos escuchar su voz y obedecerla.
El vivir la vida abundante en forma permanente es el desafío más grande que tenemos como hijos de Dios. Es una de las tantas promesas que nos ofrece nuestro Señor Jesucristo. Por lo tanto, el estudio disciplinado de estos conceptos y el apropiarnos de ellos por fe, nos permitirá ver cambiada nuestra vida de tal manera que nunca volveremos a ser los mismos. Debemos escudriñar las Escrituras con toda diligencia y expectativa y permitir que estas verdades se hagan realidad en nosotros.
_“De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”_
2ª Corintios 5:17
Vivir una vida abundante y no de fracaso es permitir a Jesucristo vivir su vida a través de nosotros. Él ya consiguió la victoria, sólo tenemos que apropiarnos de ella. Muchos hombres en el pasado entregaron su vida por el Señor, ahora nosotros tenemos este gran desafío.
Es necesario comprender que no es suficiente nacer de nuevo, es indispensable una comunión diaria con Cristo para tener el poder de vivir la "vida abundante" en cada instante y circunstancia de la vida.
_“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros.”_
Efesios 3:20
La palabra "abundante" en griego es perisson, que significa "excesivamente, más allá de la medida, una cantidad tan abundante como para ser considerablemente más de lo que uno esperaría o anticiparía". En definitiva, Jesús nos promete una vida mucho mejor de la que nos podríamos imaginar, una vida significativa, con propósito, alegre y eterna.
El secreto de la vida abundante está en rendir nuestra vida, obedecer, no impacientarse, confiar, deleitarse, encomendar y esperar. Cuando dejamos que el Señor viva su vida en y a través de nosotros, él ejecuta su voluntad en y a través de nosotros.
*ORACIÓN*
Padre Todopoderoso, tú eres la fuente de toda bondad y rectitud. A través de ti, incluso los lirios del campo están adornados y prosperan. Me has creado a tu imagen, deja que tus dones llenen abundantemente mi copa hasta que se desborde. Bendíceme integralmente con la justicia, el aumento de mi fe y la prosperidad en todas las áreas, para que mi tesoro sea almacenado en el cielo. Oro en el nombre de Jesús. Amén.
*PROMESA*
_“Me darás a conocer la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra, deleites para siempre.”_
Salmo 16:11
https://youtu.be/Y5BM5NbCl2c
https://youtu.be/tzN_yFGavl8