Lenguaje

¿QUIERES SER SANO?

 FEBRERO 21 2022




_"Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?"_


Juan 5:5-6


En Jerusalén existe un estanque llamado Betesda, donde habían muchas personas enfermas. Según relata el apóstol Juan, de vez en cuando un ángel bajaba al estanque y agitaba sus aguas, y la primera persona que entrara al estanque era sanada. Así que muchos enfermos yacían a su alrededor, día tras día, vigilando el agua para ver si se agitaba. ¡Un hombre había estado allí 

38 años enfermo! 


Jesús fue al estanque y al ver a aquél hombre allí postrado supo que llevaba mucho tiempo y le dijo: _"¿Quieres ser sano?"_ 


A primera vista, suena como una pregunta sin sentido: ¡Por supuesto que ese hombre quería ser sanado! Si no, ¿para qué iba a ir al estanque de Betesda? Y, sin embargo, quizás no. A veces nos sentimos cómodos con nuestra miseria. A veces la salud no es una bendición total para quien sólo sabe vivir enfermo. Quizás el hombre también pensó que era una pregunta sin sentido. ¿Quién sabe? Sea como fuere, no le contestó a Jesús, sino que se quejó: "nunca podía llegar primero al estanque; siempre alguien le ganaba y por eso no podía curarse." O, al menos, eso creía. 


Jesús fue directo al grano: _"Levántate, toma tu lecho, y vete"_, le dijo. 


Y para su gran sorpresa, ¡lo hizo! Se levantó y se dio cuenta que estaba completamente curado. El estanque no era necesario. Jesús, el Hijo de Dios, lo había sanado.


Nosotros a vecese somos como ese hombre, ¿no es cierto Cuando nos enfermamos o tenemos problemas, buscamos la mejor ayuda que podemos encontrar: doctores, abogados, psicólogos o expertos... cualquiera que nos ofrezca un rayo de luz o de esperanza. Y está bien que así sea. Después de todo, Dios nos ha dado esos recursos para nuestra ayuda y protección. 


Pero somos más sabios cuando nos volvemos a Jesús, nuestro Salvador, y le pedimos que nos ayude. Él es el dador de todo lo bueno, nuestro creador y redentor que eligió sufrir y morir por nosotros en la cruz y que ahora, habiendo resucitado, nos cuida y protege en tiempo de necesidad. 


*ORACIÓN* 


Bendito Padre, tú conoces mis problemas y las situaciones que vivo. Te pido que me ayudes a resolverlas de acuerdo con tu voluntad. En el nombre de Jesús. Amén


*PROMESA*


_"Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza."_


Salmos 46:1-3