*FEBRERO 17 2022*
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_"Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua."_
Juan 4:13-15
Nuestra vida puede ser comparada con un río como. Cuando nacemos, somos puros e ingenuos, y desconocemos la suciedad del mundo. Pero, con el pasar de los años, vamos acumulando diariamente experiencias mediante los amigos, los grupos sociales y las diversiones, que incorporan a nuestra vida el egoísmo, la avaricia, los celos, el temor, la envidia; en fin, tanta basura que acabamos contaminados.
Afortunadamente, el río se purifica nuevamente cuando entra en contacto con el océano. De la misma forma, podemos encontrar influencias purificadoras a lo largo de nuestra vida. Una de ellas son los buenos líderes que aconsejan y orientan a sus discípulos para que alcancen una vida feliz y de éxito. Los buenos amigos también pueden ser influencias purifrcadoras. Los buenos consejos y las palabras amigas pueden ayudarnos a apartarnos de las cosas perjudiciales.
_"En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado."_
Juan 7:37-39
Ahora bien, la verdadera purificación, sin embargo, solo puede ser ofrecida por Dios, mediante su Hijo Jesús. Solo él nos puede perdonar y renovarnos por medio de su Santo Espíritu. Aquel que purifrcó a los leprosos en el pasado también está listo para oír nuestros pedidos y purifrcarnos de las malas influencias de cada día. LIegará el día en el que Dios establecerá la Tierra Nueva, con habitantes santificados y glorificados por causa de la salvación dada por Jesús. Entraremos entonces en contacto con otro río: el río de la vida, cuyas aguas son puras y cristalinas. Ese río jamás se contaminará, aunque atraviese la ciudad la Nueva Jerusalén. Si, porque en la Ciudad de Dios nunca habrá contaminación.
_"Luego el ángel me mostró un río de agua de vida, claro como el cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero."_
Apocalipsis 22:1
*ORACIÓN*
Bendito Padre Celestial, es bien sabido por ti que con el tiempo nos hemos contaminado de muchas cosas que nos hacen daño. Límpianos y purificanos con el río de agua viva que es tu Santo Espíritu y con tu Santa Palabra. En el nombre de Jesús. Amén
*PROMESA*
_"Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado."_
Juan 15:3