*MARZO 4 2022*
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_"Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda. Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís."_
Marcos 10:37-38a
Jacobo y Juan hijos de Zebedeo habían estado con el Señor Jesús por tres años escuchando sus enseñanzas, viendo los milagros y señales, aprendiendo de su estilo de vida, y sorprendiéndose con sus milagros. Junto con Pedro, formaron parte del grupo exclusivo dentro de los 12 más cercanos al Señor. Sin embargo, con esta petición revelan que todavía no habían entendido la profundidad de la misión de Jesús. Evidentemente se tomaron esto muy en serio, pues dejaron de lado a sus compañeros y se propusieron pasar por la misma copa de amargura por la que Jesús estaba pasando. Con toda certeza no sabían lo que estaban pidiendo.
A pesar de haber estado personalmente con Jesús todo ese tiempo, todavía no habían sido transformados en su mente y en su corazón. Pero Jesús no se exaspera. Él sabía que, cuando el Espíritu Santo tocara sus corazones en Pentecostés, verían con mayor claridad el ministerio al que habían sido llamados. Al final, todos los apóstoles murieron, siendo Jacobo el primero, como mártir, y Juan el último, desterrado en una isla. De alguna forma, ellos fueron el principio y el fin del ministerio de los apóstoles originales. Ése fue el bautismo de amargura en el que participaron. En Mateo 20:20 vemos que en dicha petición también participó la madre de ellos.
_"El les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre."_
Mateo 20:23
Jesús fue claro y enfático con respecto a dicha petición. No es mío el darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre. Definitivamente hay múltiples peticiones que no tendrán respuesta si estas están motivadas por el egoísmo, el odio, el resentimiento, la avaricia, el orgullo, el engaño, la envidia o la contienda. Debemos de cuidar nuestra motivación al hacer nuestras peticiones a Dios para no caer en el error de Jacobo y Juan.
*ORACIÓN*
Bendito Padre, enséñanos a pedir como conviene no por contienda, ni por vanagloria sino con humildad y sinceridad.
*PROMESA*
_"Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles."_
Romanos 8:26